viernes, 18 de julio de 2008

El Circo


El circo pone en escena una diversidad de artistas, cada uno con su número: magos, payasos, acróbatas, equilibristas, bailarines, malabaristas, trapecistas; ofrece un espectáculo variado, divertido, que incluye actuaciones de animales amaestrados.
Por lo general se exhibe en una pista circular, rodeada de asientos para los espectadores; puede instalarse al aire libre, pero lo normal es que esté cubierto, ya sea en un edificio estable o bajo una lona sostenida por mástiles, la carpa.
Al decir el circo, también se nombra al grupo de artistas que llevan a cabo el espectáculo, que están relacionados muchas veces por lazos familiares y que comparten por años, y por generaciones la aventura de poner en escena la función circense; cada uno en su especialidad, cumpliendo con su responsabilidad, con su rol, de la mejor manera posible, para que la empresa tenga éxito.

El circo ha evolucionado tanto en su programación como en su gestión. En un principio estaba basado en números hípicos realizados por caballos entrenados, pero el equilibrismo, malabarismo, las acrobacias, los animales salvajes y los payasos fueron integrados en las primeras décadas del siglo XIX. El trapecio volante, una parte importante del circo moderno, no fue inventado hasta 1850, y los desfiles por las calles de la ciudad y las atracciones secundarias comenzaron a ser parte del circo hacia finales del siglo. Se cree que las carpas empezaron a utilizarse alrededor de 1820.
A principios del siglo XIX, había circos permanentes en diversas grandes ciudades europeas. Además de éstos, existían caravanas de artistas que se desplazaban de ciudad en ciudad en carretas cubiertas, que le servían de vivienda. Tales espectáculos itinerantes eran bastantes simples, actuaban un músico o dos, un malabarista, un equilibrista y varios acróbatas. Al comienzo se ofrecían al aire libre y se financiaban a través de colectas al final de su actuación; más tarde, con la llegada de los locales cerrados fue posible cobrar entrada.Como contraste, los circos permanentes europeos, montaban un espectáculo elaborado, en recintos desmontables y protegidos por grandes carpas o lonas.

La Magia



El arte de la magia implica el hacer cosas extraordinarias, admirables; es arte de entretener mediante trucos que aparentemente suponen una violación de las leyes de la naturaleza. Una obra de la magia deja maravillado al espectador, lo sumerge en mundo estupendo, fabuloso, irreal, que supera todas las leyes físicas, la lógica. Sabe escapa a la realidad, pero a la vez, siente el espectáculo de magia tan real, que no deja de asombrarlo, sorprenderlo; no despierta más que admiración, aunque a veces la curiosidad o la razón pongan límites al placer que brinda el contemplar estos magníficos actos.
Se entrega pues como un niño a la fantasía, a la sorpresa, deja volar su imaginación de la mano del mago que lo invita a jugar sin pedir explicaciones.Como en todo arte escénico, es fundamental la comunicación del artista con el público; el mago debe atrapar totalmente su atención, adueñarse de sus miradas, manejarlas, atraerlas o desviarlas, conducirlas hacia los espacios convenientes en los momentos precisos, para que sus actos sean aceptados como mágicos y no percibidos como simples trucos, donde jugaría la razón y se perdería el interés por la magia.

La voz del mago, su forma de expresarse, (con o sin palabras), sus gestos, pausas, movimientos, rapidez y agilidad, gracia, inteligencia, creatividad, destrezas, habilidad de sus manos, sus bromas, los desafíos propuestos en escena, todo resulta fundamental para que la función de la magia tenga éxito. El mago debe concentrarse en sus actos, pero no demasiado, porque abandonaría al público, debe hacerlos con naturalidad, para que simplemente fluyan, como si esa fuera la lógica de los hechos, cuyo curso no depende de él, sino que él mismo, como el público, está entregado, sometido y sorprendido por lo sucedido en escena; pero a la vez, el reconocimiento de los espectadores hacia el artista se manifiesta en aplausos, rostros de asombro, sonrisas y carcajadas.Los magos basan sus prácticas en principios psicológicos y en la utilización de métodos manipulativos y mecánicos. Estos principios psicológicos son la distracción, la sugestión, la imitación y el ocultamiento. Los espectadores no ven todo lo que ocurre, y creen ver cosas que en realidad no suceden. Esta percepción engañosa conduce a falsas creencias, a una lógica falaz y, en definitiva, a la convicción de que el ejecutante consigue hacer cosas imposibles. La destreza manual del mago le permite realizar ciertos movimientos que el espectador no percibe o bien porque son ocultos, bien porque se disimulan imitando cualquier acción inocente y natural. Para los trucos más difíciles el mago además de sus manos emplea diversos instrumentos.

La Opera


La opera es reunión de todas las artes en una obra, allí interviene la poesía, el drama, la música instrumental, el canto, la danza, la plástica en la belleza de la escenografía y del vestuario, la acción escénica.Surge en el cuarto del siglo XVI, buscando la resurrección de la Tragedia Griega, de la que se sabía que sus versos eran declamados con música, y se poseían breves ejemplos.
Un grupo de eruditos, de Florencia, conformaron la “Camerata”, reaccionando contra la música polifónica del siglo XVI, ya que la consideraban inadecuada para la expresión de lo individual y por ahogar el texto poético, quisieron que un solista se sobrepusiera al coro, perseguían la expresión del sentimiento personal, crearon así un nuevo estilo musical y un nuevo espectáculo, que se desarrollará en la época barroca.

Fue en 1600 que surgió lo que hoy se considera la primera opera (en italiano: obra) de la historia: “Eurídice”, en la que intervino fundamentalmente Perí, con texto de Octavio Rinuccini, considerado primer autor de “libretos” de la opera.
A este nuevo estilo se lo denominará “recitativo o representativo”, porque reunía todas las artes: música, canto, drama, plástica, danza. Las palabras del poema y el ritmo hacen surgir el canto, un canto “a solo”, con acompañamiento instrumental, con carácter de “medio recitado”, para destacar más la poesía, logrando un “hablar en música”; la misma estará al servicio del canto.
De Florencia, el nuevo género saldría a conquistar el mundo artístico; el triunfo se inicia en Venecia, con Monteverdi, quien compusiera en 1607 una ópera modélica:”Orfeo”, en la que se percibe un compositor de alto vuelo; en ella hay una introducción instrumental, recitativos, solos, dúos, conjuntos más numerosos, y los coros son episódicos. Este artista de sólido tecnicismo y gran temperamento, escribió, entre otras obras de diversas formas, dos operas importantes: “Adriadna” y “La Coronación de Popea”. Su ideal artístico era la expresión de los sentimientos, las pasiones y los caracteres de los personajes; ahí residía una de las particularidades estéticas más salientes de la época barroca.
En 1637, se habilita en Venecia el primer teatro público dedicado especialmente al nuevo género: el de “San Casiano”, ya que hasta ese momento las representaciones tenían por marco principal los palacios de los grandes señores. Desde entonces, fue tal la aceptación del nuevo estilo, que sólo en dicha ciudad funcionaban alrededor de diez teatros de la opera; se consolida como arte viviente, de allí proseguirá su irradiación hacia otras ciudades de Italia y hacia los países del norte; los nobles que tenían sus propiedades de descanso en Venecia, llevarán a Europa Central el nuevo género.

La Danza


En la danza el artista se expresa a través de su cuerpo, sus movimientos, y con ellos despierta profundas emociones en el espectador, conmovido por la belleza de su gracia o destrezaLos movimientos corporales rítmicos del artista siguen un patrón, acompañados generalmente por música, son el lazo de expresión y comunicación con su público.
El cuerpo puede realizar diversas acciones, como rotar, doblarse, estirarse, saltar, girar, variando estas acciones físicas y utilizando una dinámica distinta, los seres humanos pueden crear un número ilimitado de movimientos corporales, y así expresar sentimientos, emociones, estados de ánimos, ideas, contar historias.
La danza es la transformación de funciones normales y expresiones comunes en movimientos fuera de lo habitual, para propósitos extraordinarios. Incluso una acción tan normal como el caminar, se realiza en la danza de una forma establecida, en círculos o en un ritmo concreto y dentro de un contexto especial.El potencial normal del movimiento del cuerpo puede ser aumentado en la danza, casi siempre a través de largos períodos de entrenamiento especializado, además del uso de algunos elementos de vestuario, como las zapatillas de punta, utilizados por los bailarines para aumentar sus posibilidades físicas.

Dentro del extenso campo del movimiento que el cuerpo puede realizar, cada cultura acentúa algunos caracteres dentro de sus estilos dancísticos. Personas de diversas culturas bailan de forma distinta, ya que sus diferentes tipos de danzas revelan mucho sobre su forma de vivir. Pero como se expresan a través del cuerpo, es un lenguaje comprendido por todos los seres humanos, más allá del idioma.
La danza puede ser recreativa, ritual o artística; servir a propósitos religiosos, sociales, o ser un
a
experiencia agradable y excitante para el artista y el espectador, con un valor meramente estético. Además de proporcionar placer físico, la danza es creación y comunicación de sentimientos, ideas, que son recibidos por el público atento y sensible a la expresión corporal del artista. Se genera un instante especial para conmoverse, a través de la música, ritmo y gracia en los movimientos de los bailarines, que con conciencia del propio cuerpo en el espacio representan la obra, sus personajes, atendiendo técnica y coreografía; se agrega además el vestuario, luces, decorados, todo lo que hace a la escenografía, que enriquece la puesta en escena y crea una atmósfera especial de atracción y goce para el espectador.

El teatro


El teatro, otra de las prácticas del arte escénico, es el arte de representar obras dramáticas. El término “drama”, viene de la palabra griega que significa “hacer”, y por esa razón se asocia normalmente a la idea de acción.
La mayoría de las veces se entiende por drama una historia que narra los acontecimientos vitales de una serie de personajes. Como el adjetivo dramático indica las ideas de conflicto, tensión, contraste y emoción, se asocian con drama.
El teatro es un género literario, ya sea en prosa o en verso, normalmente dialogado, pensado para ser representado; las artes escénicas cubren todo lo relativo a la escritura de la obra teatral, la interpretación, la producción y los vestuarios y escenarios. Pero al considerarlo como una rama de la literatura o sólo como una forma más de narrativa, se estaría olvidando gran parte de la historia del teatro.En algunos períodos o culturas se ha dado más importancia a la literatura dramática –obras de teatro- pero en otros hay una mayor preocupación por los aspectos de la producción escénica. En algunas culturas se valora el teatro como medio para contar historias, en otras como espectáculo o entretenimiento.

Hay dos tipos de dramaturgos, unos escriben obras de teatro, otros escriben el teatro. Los primeros se limitan a dejar un legado dramático, un conjunto de piezas que podrán ser representadas en un espacio llamado escena. Los segundos, además de producir esos textos, trascienden el acto literario por la fuerza misma de su escritura y logran pautar la evolución del arte teatral.
No se limitan a meditar la estructura y contenido de una obra, sino que piensan en ella como forma escénica y como fenómeno de representación, lo cual supone el encuentro entre dos espacios concretos: escena y sala. Son conscientes de que la obra dramática accede a su propia existencia en la medida en que es representada ante espectadores, y de que es esta misma representación la que funda el teatro mismo. Trabajan las distintas formas de relación y estructuración entre la escena y la sala. Piensan el teatro y a través de su reflexión, escriben teatro.

La Actuacion


La verdadera creación en la actuacion debe recordar siempre al público que está presenciando un espectáculo, y dentro de esa atención, sufriendo cambios en su pensamiento, en su concentración. El espectador siempre está involucrado, y al mismo tiempo, siempre está afuera, a cada instante. En la actuacion, la representación, sólo hay tres cosas necesarias: el texto, los actores y el público. La representación puede ser mímica o utilizar el lenguaje verbal. Los personajes no tienen por qué ser seres humanos, los títeres o el guiñol, han sido muy apreciados a lo largo de la historia, así como otros recursos escénicos.

Se puede realzar una representación por medio del vestuario, el maquillaje, los decorados, los accesorios, la iluminación, la música y los efectos especiales. Estos elementos se usan para ayudar a crear una ilusión de lugares, tiempos, personajes diferentes, o para enfatizar una cualidad especial de la representación y diferenciarla de la experiencia cotidiana. Pero en realidad no son importantes, se utilizan, pero no hacen la esencia de la actuacion. Es fundamental el ritmo en la actuacion, como en todos los instantes de la vida, todo en el mundo es ritmo. Cada obra tiene un ritmo verbal, el del texto, y también el visual, los movimientos, el ritmo de toda la representación; acelerar, ralentar, detenerse, de eso se trata. El artista debe sentirse cómodo con el texto, con el personaje, sin llegar a una excesiva identificación con el mismo.

El Escenario Para Una Obra


La obra necesita de un espacio físico donde ser representada " el escenario", y los artistas, en ese mismo sitio, darán lo mejor de sí para representarla.
Es el escenario el lugar del espectáculo, un lugar muy especial, no tanto por sus condiciones físicas,- que sin duda también juegan un papel importante desde el punto de vista técnico en cuanto a sonido, iluminación, espacio para la escena, capacidad y comodidad de los espectadores-, se hace único por la presencia de los artistas, la obra que late a través de ellos, y el público expectante.
El escenario puede tratarse de un espacio al aire libre, en algún rincón de una plaza, bajo sombras, perfumes y cantos de pájaros; un anfiteatro de cielo estrellado a la orilla del mar; una lujosa sala de teatro de gran valor patrimonial; un espacio circular con piso de aserrín y techo de lona de una erguida carpa; un gimnasio; una pequeña y confortable sala de cine; el salón de un museo; una calle peatonal.